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terça-feira, 27 de dezembro de 2011

POR FAVOR, ACUÉRDATE DE MÍ


Por mucho tiempo no me sentí cómoda con el hecho de cumplir años cerca de la navidad. Las fiestas del colegio y luego las fiestas de fin de año de las empresas con  las cuales tuve un vínculo coincidían casi siempre con la fecha de mi cumpleaños.  Con los años me fui acostumbrando, o talvez con los años le di menos importancia a los años que cumplía.
No lo sé, el caso es que me gusta celebrar y mi cumpleaños es  una de mis disculpas. Este año decidí celebrar de una forma más intima.

Cumplí  mis 25 al revés en Brasil, con la sensación de no estar sola. No sé si fue cansancio o simplemente la necesidad de recogerme y de acogerme lo que me hizo celebrar este año casi en silencio, y digo casi porque a través del teléfono y la red virtual tuve la presencia de familia, amigos y conocidos.

En tiempos de  E-mail  y  Facebook con  memoria virtual, nuestra memoria afectiva  se reactiva con mayor rapidez cuando la foto o el mensaje de nuestro amigo, ser querido  o conocido aparece en el monitor. Mensajes rápidos  en  fechas significativas no disminuyen en mi  la  profundidad del  encuentro y la presencia a pesar de la distancia, aunque no niego que recibir una carta de puño y letra mueve todas mis fibras nostálgicas, pero sé muy bien que no puedo reclamar. Lamentablemente también yo he dejado de escribirlas y talvez sea  porque mi memoria afectiva poco a poco comenzó a ser estimulada por esa memoria virtual que llegó con el reencuentro de mis compañeros del colegio y amigos de infancia en Cali, de los amigos que andan y dejé por el mundo y el reencuentro casi rutinario de cortos mensajes,  fotos de  familia y amigos.

En principio,  estos encuentros virtuales podrían parecer parte de un ritual ajeno a la presencia real,  pero en el extranjero son estos reencuentros los que han estimulado en mi otro tipo de presencia y de memoria afectiva, talvez menos virtual aún siéndolo y  más  sentida aun no estando.  En este juego dicotómico de lo virtual y lo real apareció S  una linda y sensible amiga  italiana  que me envió de regalo  de cumpleaños el video de Loreena McKennitt. La frase “por favor acuérdate de mi” me llegó al alma , tal vez porque es lo que hacemos o sentimos cuando activamos nuestra memoria afectiva en este  mundo virtual, esa memoria llena de sensaciones, de  momentos, de sentimientos y de  expresiones que se potencializan en estas fechas donde estamos lejos de los nuestros o los nuestros están lejos de nosotros; y es en estas fechas donde pretendemos reconstruir con nuestra música, comida y fiestas el sentir de esa cultura que nos identifica, pero que se mezcla con la cultura en que estamos. Gracias Sabrina por en tan poco tiempo de conocernos darme tanto.

Navidad en Paraty: Árbol de navidad tropical, presencia  brasilero-colombo-argentina saboreada con vitel tone , peceto en escabeche con torta negra colombiana y quindão brasileño. Fondo musical: Grupo Niche, Piazzola  y Cartola.






Proyecto año nuevo en Copacabana: presencia alemana-colombo-brasilera-argentina saboreada con arroz con pollo y bacalhau . Fondo musical: casi dos millones de personas sintiendo su presencia junto al mar.

A todas y todos  un feliz 2012 con más encuentros reales y virtuales y que sean todos bien reales.

domingo, 8 de maio de 2011

MADRES E HIJAS: PRESENCIAS Y AUSENCIAS

Obra Paul Gauguin-Foto google

Mi regalo este día de las madres llega por avión y viene en un vuelo desde Barcelona. Me siento muy feliz, mi hija llega hoy. Hace ya casi dos años que no la veo. Su PRESENCIA es mi mayor regalo este día y no puedo evitarlo: mi felicidad también se cubre con la sombra de la nostalgia por ausencia de mi hijo y de mi madre este día.

Las mujeres y los hombres que escogimos o fuimos obligados a escoger otro lugar en el mundo para vivir, estudiar, o trabajar, llevamos con nosotros al igual que todos los otros mortales nuestras presencias y ausencias. Talvez en nuestro caso ellas sean más sentidas y talvez más vividas. Todas y todos en el extranjero somos de alguna manera remitidos por la fuerza de “los simbolismos” de las fechas, a vivir nuestras presencias y nuestras ausencias de una manera más intensa.

Sin desconocer ni desmerecer el sentimiento masculino me centrare a propósito de esta fecha a escribir sobre la relación amorosa y casi siempre conflictiva que permea cultural y socialmente nuestro rol femenino como hijas y madres, papel que casi siempre nos llega cargado o cargamos junto a la ambigüedad de las palabras: amor, separación, abandono, responsabilidad, sacrificio, culpa y dolor. Palabras que llevamos como un peso desde nuestro nacimiento o antes y hasta mismo después de la muerte de nuestras madres.

Esta representación conflictiva de la figura materna trae consigo dificultades en el establecimiento de nuestros vínculos afectivos y sociales y con ello entramos de forma inconsciente en juegos peligrosos donde: mujeres se vuelven madres de sus hombres, hombres que quieren que sus mujeres sean sus madres; mujeres que se convierten en madres de sus maridos, de sus hijos, de sus amigas, de sus vecinos, del portero del edificio donde vive, hombres que no quieren mujeres madres; mujeres que quieren parecerse a la madre de sus maridos en un ultimo intento de ser RECONOCIDAS y ACEPTADAS (léase queridas); mujeres y hombres que colocan en ellos y en sus hijos LA AUSENCIA o LA PRESENCIA de sus madres. Estas combinaciones interminables sólo refuerzan de manera negativa modelos y roles de comportamiento fundamentados en la dependencia y co-dependencia.

Para nosotras, la ausencia de la figura materna cuando vivimos solas o acompañadas en el extranjero nos confronta con nuestra inseguridad, con nuestros miedos, con nuestras carencias y muchas veces con la presencia o la ausencia del abrazo de nuestra madre, el abrazo caluroso, el abrazo frío o talvez con el abrazo por nosotras nunca sentido y con ello nos perdemos o buscamos reconstruir desde nosotras mismas nuestro propio sentido de maternidad, de pertenencia y de identidad.

En el extranjero, con madre, sin madre con hijos o sin hijos, nos sentimos aún más vulnerables y muchas veces clamamos insistentemente por la presencia de alguien, de un otro que “nos salve”, que este allí, que me escuche, que me entienda, que me ayude o que simplemente sepa estar cuando nuestro hijo se enferma o llora, o cuando llego sola a una casa vacía. Nos sentimos en un lugar extraño y desconocido y queremos una madre, una tía, una abuela, un hombre madre, un hombre padre, un hombre amigo o un hombre. Un hombre que también clama algunas veces por una mujer madre, una mujer padre, una mujer amiga, por una mujer, y así nos perdemos cargando a la relación con nuestras parejas e hijos códigos indescifrables, palabras no dichas, caricias no recibidas, afectos no compartidos, dolores callados, soledades a solas y soledades en compañía.

En su libro “Mi madre, mi modelo: una hija en busca de su identidad” de la Editora Record, Nancy Friday quien se describe como una mujer “nómada” y sin hijos dice que nosotras las mujeres debemos tener el coraje de enfrentar y reconocer nuestros sentimientos en relación a nuestra(s) figura(s) maternas, sólo así podremos llegar a liberarnos del modelo de vinculo madre/hija que aprendido, seguido desde nuestra infancia y repetido con nuestras hijas e hijos.

En mi práctica clínica con mujeres y hombres que viven en el extranjero o personas que se sienten “extranjeros de si mismos” como diría Julia Kristeva, observo en el proceso de cambio y crecimiento personal la importancia del reconocimiento de los vínculos maternos, paternos y las figuras simbólicas que limitan nuestro sentido de ser y estar (presencia, autoestima e identidad). Sin este reconocimiento y aceptación  estaremos llevando siempre en nuestro equipaje: fantasmas, miedos, impotencias y lo peor de todo, LA AUSENCIA.

A todas la mujeres valientes y corajosas que acompaño diariamente en su proceso de ser madre de ellas mismas; a mis amigas nómadas “gitanas por opción o por falta de ellas”; a mis amigas compañeras de jornada que este día comparten solas o acompañadas; a los hombres que disfrutan y viven su lado materno, a las mujeres de mi familia, a mi madre y a mi hijo en su ausencia, a Juan y a MI HIJA en su presencia. MI HOMENAJE

domingo, 7 de novembro de 2010

¿UN NUEVO ESPACIO, UN NUEVO PAIS?



No pude evitar emocionarme al ver este video porque no es un video que solo promociona Rio de Janeiro como ciudad turística,  es un video que me hace admirar
los paisajes y lugares que hoy hacen parte de mi cotidiano en esta ciudad. Estas imágenes me traen recuerdos de gestos, encuentros y complicidades  nacidas, criadas y conquistadas a lo largo de mis  años de convivencia en esta ciudad.

Como todo extranjero/a ya pase por todas las fases de adaptación posibles: no puede, no puedo y me parece que me niego a perder mi acento colombo-latino.
Ya me sentí muy sola y muy perdida, ya compare y ya pelie. A veces sigo sintiéndome muy sola especialmente cuando pienso en “los míos” y sigo comparando como todo ser humano entre esto y aquello, y claro sigo peleando cuando mis necesidades y deseos entran en conflicto con mi realidad y mis limitaciones legales y burocráticas como extranjera.

Tengo la feliz oportunidad de compartir esto en el espacio clínico, explicando y me explicando, que la adaptación es un proceso y como proceso lleva  su tiempo, pero no todo lo podemos cargar en la cuenta del tiempo. Todas y todos vivimos los cambios, las perdidas, los apegos, los encuentros y los reconocimientos de forma diferente, nuestra historia nos marca, así como nos marcan nuestros juicios, nuestras creencias, nuestros valores y también nuestras Ausencias.

Cambiar de vida y vivir en otro país puede ser para algunos una oportunidad y para otros una pesadilla, esto puede depender de muchos aspectos externos e internos, de nuestro momento de vida, de las circunstancias personales, familiares y profesionales, de ventajas y desventajas que al final pueden ser tantas como tantos pueden ser los “depende”.

Seria interesante poder evaluar de que depende nuestra  fase de adaptación, si es de aspectos externos como por ejemplo el tamaño de la ciudad, los riesgos, el clima o el idioma entre otros, o si nuestro proceso de adaptación o -desadaptacion-  depende de aspectos internos tales como nuestra forma de lidiar con la soledad, nuestros grados de aceptación de las diferencias, la autoestima, los apegos y desapegos y el miedo a lo desconocido entre muchos otros factores emocionales y relacionales asociados al vinculo con nuestra familia, amigos y colegas.

Normalmente es una combinación de los dos aspectos. Todos los extranjeros/as: emigrantes, inmigrantes o ciudadanos del mundo vivimos en algún momento el llamado choque cultural que es una fase normal incluso entre nativos de un mismo país pero de diferente región. Hay que considerar esta fase como un proceso emocional natural, necesario para aprender a lidiar de forma positiva con la ansiedad, la crisis de identidad y la valorización de la nueva cultura anfitriona. 

Algunos autores señalan que los extranjeros vivimos etapas diferenciadas  durante el proceso de adaptación al nuevo pais y cultura:
Fase de luna de miel: donde todo es nuevo y exótico, es una etapa más concentrada en las semejanzas que en las diferencias culturales.
Fase de crisis o choque cultural: en esta fase lo exótico pasa a ser extraño y el “otro” nos resulta un extraño, al mismo tiempo que nos convertimos en extraños.
Fase de ajuste y reorientación: es una fase de re-estructuración y se comienzan hacer ajustes, algunos de ellos pueden ser realizados mismo sin haber alcanzado la fase de adaptación. Un ejemplo de ajuste  puede ser la búsqueda de personas o grupos con la misma realidad cultural.  la realización de viajes al  propio país en un momento de crisis, siendo que lo más saludable es el poder desarrollar competencias y habilidades que nos permitan lidiar con la nueva situación, para ello es conveniente buscar una ayuda especializada que además de las competencias y habilidades pueda fomentar un crecimiento personal en relación a los miedos, las perdidas, la aceptación e integración.
Fase de Adaptación: en esta fase se empieza aplicar las habilidades aprendidas y se comienza a  aceptar y disfrutar las diferencias culturales que en un principio nos atormentaba o rechazábamos.

Si bien la predisposición, sensibilidad intercultural, motivación, paciencia, tolerancia, empatía y oportunidades socio-económicas y familiares no son iguales  para todo el mundo, la búsqueda de un espacio de convivencia que nos permita el disfrute y el placer, el auto-reconocimiento y la aceptación mutua son un principio común dentro proceso de conocimiento, valoración y conquista del nuevo lugar, nuevo espacio, nuevo país.

quinta-feira, 14 de outubro de 2010

HIJOS DEL MUNDO


SOBRE LOS HIJOS
"Y una mujer que llevaba un niño contra su pecho le preguntó a un maestro: Háblanos de los hijos. Y él respondió:
Vuestros hijos no son vuestros hijos.
Son los hijos y las hijas de los anhelos que la vida tiene de si misma.
Vienen por medio de vosotros, pero no de vosotros y aunque vivan con vosotros, no os pertenecen.
Podéis darles vuestro amor, mas no vuestros pensamientos, pues ellos tienen sus propios pensamientos.
Podéis albergar sus cuerpos mas no sus almas, Porque sus almas moran en la casa del mañana, que ni aun en sueños os es dado visitar.
Podéis esforzaros por ser como ellos, mas no intentéis hacerlos como vosotros.
Porque la vida no marcha hacia atrás, ni se detiene en el ayer.
Vosotros sois el arco por medio del cual vuestros hijos son disparados como flechas vivas.
El arquero ve el blanco sobre el camino del infinito, y os dobla con toda su fuerza a fin de que sus flechas vayan veloces y lejos. Que el hecho pues de estar doblados en manos del arquero sea para vuestra dicha, por que así como Él ama la flecha que dispara, ama también el arco que permanece firma; por eso vosotros tuvisteis la oportunidad de vivir vuestra vida y la libertad de amar y hacer tu vida. 
Deja que tus hijos vuelen solos del nido cuando llegue la hora y no los reclames para que vuelvan, ellos te querrán por siempre y tendrán también su nido del cual algún día ellos solos quedaran, pero fue su nido y su vida, déjalos libres, ámalos con libertad, no apagues su fuego de su hogar vive y deja vivir y ellos siempre te querrán."
de Kahlil Gibran, "El Profeta"  

Mis hijos en 1993- Hoy en Alemania y Barcelona


Ya hace un tiempo que mis hijos volaron del nido y fueron atrás de sus propios sueños. ¿Estaba en la hora? ¿Era el momento? Que sé yo!!! Me imagino que nunca se esta suficientemente preparado como madre o padre para vivir la separación de los hijos. No quiero reflexionar aquí sobre el llamado “Nido Vacio” esa etapa evolutiva que atravesamos los padres cuando los hijos salen de casa. (ese será otro tema).

El texto “Sobre los hijos” escrito por Kahlil Gibran me hizo pensar,  no en el significado del vuelo y el desapego ante la partida y si, en todo lo que  mis hijos llevaron en su equipaje al partir. Ellos nacieron y crecieron en países y culturas diferentes, nos acompañaron o los llevamos embarcados en ese nuestro sueño-proyecto llamado “vivir en el extranjero” durante muchos años

Con su partida me pregunte y me sigo preguntando que raíces llevaron con ellos. ¿las nuestras?, ¿las raíces identitarias del ser materno colombiano o el ser paterno alemán?, 
¿las raíces forjadas y forzadas del ser hijo de emigrantes?, o, ¿las raíces representadas por la simbología cultural y social de los lugares donde vivieron su infancia y adolescencia?. Quizás llevaron y llevan con ellos esas raíces creadas en lo intimo de ese lugar llamado hogar construido juntos una y otra vez en varios países del mundo pero siempre hogar.

El día sábado 23 de octubre a las 10 de la mañana estaré ofreciendo una charla sobre este tema en mi espacio en Copacabana, el lugar es chico pero el corazón es grande, así que las inscripciones para este encuentro deberán realizarse con anticipación.
 
“Hijos del Mundo”, hace parte del ciclo de Conferencias, talleres y apoyo psicoterapéutico que realizó para personas extranjeras de habla hispana que viven en Rio de Janeiro.
Les espero. 
Luz Marina

Conferencia en Copacabana - Sábado 23 de Octubre

INFORMES e INSCRIPCIONES:


segunda-feira, 13 de setembro de 2010

UNA TARDE DE SÁBADO EN RIO DE JANEIRO


Es sábado y he decidido conocer personalmente una amiga virtual, hace rato que las dos coqueteábamos con la posibilidad de una amistad  real y finalmente decidimos encontrarnos en la calle Mem de Sá con esquina de la rua Lavradio en Lapa. 
Estaré  vestida de negro con una bolsa naranja me dijo por teléfono y  yo le respondí: “es sábado, no me he bañado y no sé lo que me voy a poner”

Aquí estamos las dos en Lapa. Ella de negro y yo de vestido largo, las dos dispuestas a fluctuar entre cachivaches, antigüedades, pseudo- antigüedades,  y a sumergirnos en nuestros mundos aqui en  Rio de Janeiro.
Yoli y Luz Marina en Lapa

















Mientras caminamos hacemos una parada para tomar algunas fotos. Pasos lentos, palabras rápidas, ninguna de las dos quiere perderse la oportunidad de compartir, de contar y de conocerse entre miradas cómplices y la risa de quien esta llegando. 

Vamos a comer algo? me pregunta Yoli, no sé,  le respondo. Acabo de comer una “feijoada”. Continuamos caminando buscando un lugar tranquilo para conversar, misión díficil en un  lugar donde la samba, el pagode y la campana política del país se mezclan con los colores y olores de este  Rio de Janeiro en Lapa. 
 Allí hay lugar tranquilo pero no hay mesa le digo,  pero estan dos amigas mias en esa otra mesa me responde Yolanda. Nos saludamos y ellas nos invitan a sentar. 

Um chop por favor (cerveza del barril), puede ser Heineken, Itaipava o Brahma, lo siento sólo hay Skol, no importa. La tarde cae y entre brindis y risas alli estamos:  dos peruanas (Yolanda  y Ana), una brasileña. (Sonia) y una colombiana (yo).  
Esto merece una foto!!!
Meserooo..............por favor!!!
Nuestras risas e historias continúan y sin darnos cuenta llega un chico con mirada lánguida y sonrisa abierta, con una servilleta nos hace a cada una de nosotras una flor. Con esa flor nos deja su tristeza, su pobreza y al mismo tiempo la entereza forzada de quien tiene que vivir,  pedir,  trabajar o mendigar en la calle. El chico nos revela su edad y cuenta algo de su vida, todas callamos, y queda  en nosotras el lamento de otra infancia perdida.
Hoy recibi una flor...





















Nuestra conversa se confunde con los ruidos de la gente que camina por  la calle: familias, parejas de enamorados y chicos que nos ofrecen dulces y chicles  "3 por un real moza" y tambien se nos acerca un  artesano. No necesita abrir su boca,  la “Mochila Arhuaca” de la sierra nevada colombiana lo delata.  Nos mira a todas y sonriendo nos dice:  “princesas ¿Cómo les va?”. Nosotras le devolvemos su mirada y su sonrisa y nos habla de los collares y las pulseras que hace.   
Me llamo Víctor, soy artesano y hace anos que ando por estos lados, es que salí “chiquito” de mi país nos dice de forma picara. Entre sonrisas e historias Sonia le compra un collar tejido con  una piedra de jade.

















Víctor posa para la foto y le digo que de pronto voy hablar de lo hace en mi blog y le pregunto:  ¿tenés un correo electrónico?, muy rápido él me responde:  " uyyy si reinita, claro que tengo"... Anote allí: porrocolombiano@hotmail.com

Con su respuesta me llega la nostalgia, sólo a un colombiano que extraña su música, su folclor se le puede ocurrir una dirección electrónica tan patriota. La anoto y siento que en mi estomago se revuelven el apego, los recuerdos y la ausencia. Intento reponerme y delicadamente le pregunto:   ¿y haz vuelto a Colombia Víctor?
No mi amor, hace muchos pero muchos anos que no voy, que no puedo ver a mi madre ni a mi gente. Se queda pensativo, nos mira sonriendo y agrega: pero voy a volver un dia.

La sonrisa se esconde en nosotras. La noche cae y las cuatro concluimos que esta en la hora de regresar a casa,  pero antes algunos acuerdos:  Yolanda mi nueva amiga nos invitará a saborear un rico plato peruano y yo las llamaré para bailar salsa y merengue en casa o en el Punto Latino en Lapa,  uno de esos lugares a donde voy cuando el cuerpo y el alma me piden soltar de mi la distancia y la ausencia.

Informaciones sobre el Porro Colombiano:
http://www.youtube.com/watch?v=Jhvnxsicc2s&feature=related


segunda-feira, 30 de agosto de 2010

LOS MUERTOS QUE NO LLORE




Obra: Daniel Haan
(Mi hijo: fuente de vida).

No hay nada más triste que la enfermedad y la muerte de quienes amamos, esta tristeza es aún más profunda cuando no estamos cerca de los nuestros. Enfermedad y muerte son palabras tristes y corrosivas que cuando nos sorprenden “viviendo fuera” las cargamos también en la cuenta de la ausencia.

La vida en el extranjero es una secuencia de ganancias y pérdidas, es más fácil para mí y supongo que para muchos hablar de lo que ganamos, o lo que construimos que de lo que hemos perdido o perdemos. He sentido en la distancia y llevado en mi piel la impotencia del “no estar” o “no haber podido estar o llegar a tiempo”. Ante la enfermedad o la muerte de los míos cuando pude, corrí para poder estar. Algunas veces llegue, otras no conseguí, entonces llore mis muertos en el refugio más cálido de mi cuarto-patria: mi cama, y en este refugio inventado en mi infancia, cobré con lagrimas mi ausencia.
 

Es un hecho que enfermedad y muerte en la distancia son palabras que nos calan hondo y trituran. No importa si estás o no estás, si llegaste o haz llegado tarde, o si llegaste pero ya no hay nada que hacer. Las palabras ya no son más palabras, son realidad sin evasión donde el consuelo disfraza la culpa y el dolor. Consuelo recibido de quien te reencuentra y te necesita. Consuelo de aquellos que si estaban allí. No importa quien consuele o sea consolado, quien era el presente o quien era el ausente. 
A todos, la enfermedad y muerte nos confronta de la misma forma. A todos nos enfrenta con nuestra fragilidad, con nuestra impermanencia y con nuestra propia ausencia.

Con este texto busco salir de mi refugio ausente-presente para compartir en este espacio las lágrimas por los enfermos que no puedo o pude cuidar, los muertos que no pude velar o llorar. Por aquí pasan las manos hábiles y el corazón abierto de Maria Ester la madre de Patricia y Juan C. Iacaruso que falleció la semana pasada, la espera cruel por la partida de la omi (la abuela de mis hijos) una mujer hecha mujer durante y después de la guerra y quien hoy a sus 93 anos en Alemania, ya nada espera. También pasan por aquí mis miedos, mis fantasmas y mis culpas por haber partido, mas también, junto a la llegada de mi hijo Daniel hoy a Rio de Janeiro pasan: la esperanza, la vida y la seguridad de que mismo en la distancia ESTOY PRESENTE y entonces no dejo de recordar las palabras de Amado Nervo: “aquellos que amamos nunca mueren, solo parten antes que nosotros”.